El día de San Valentín nos brinda la oportunidad de expresar nuestro amor de formas católicas, no solo a nuestros seres queridos, sino también a Dios
La comercialización del Día de San Valentín puede resultar desagradable en muchos sentidos. Muchas empresas no solo anuncian todo tipo de dulces de chocolate para comprar, sino que también sexualizan en exceso este día e incluso fomentan comportamientos lujuriosos en nombre del amor, donde las expresiones católicas no tienen nada que hacer.
Tal vez por eso, para algunos católicos celebrar la versión secular del día de San Valentín es muy poco atractivo, por lo que prefieren no celebrarlo en absoluto.
Sin embargo, el día en sí mismo se puede seguir celebrando, ya que originalmente era una festividad católica que formaba parte del calendario de la Iglesia.
Asistir a Misa
Aunque no todo el mundo puede asistir a misa el 14 de febrero, puede ser un momento íntimo tanto para las parejas como para las personas solteras. Es un momento para unirse a toda la Iglesia y rezar por un aumento del amor al prójimo.
Regalar una tarjeta de un Santo a alguien que quieres
San Francisco de Sales fomentaba una práctica alternativa en la que se elegía un santo para cada persona y se le entregaba una tarjeta con el nombre del santo al que podía intentar imitar.
En una carta escribió: «Me preguntas, querida hija, qué ramo puedes regalar a tu Valentín. Debe estar compuesto por pequeños actos de virtud que debes practicar expresamente por el bien de este Valentín celestial».
Expresar amor por tu familia
Aunque no tengas pareja ni hijos, el día de San Valentín te brinda la oportunidad de expresar tu amor y agradecimiento a tus padres, hermanos o primos. No tiene por qué ser un día dedicado al amor romántico, sino también al amor sincero que sentimos por nuestra familia.
Ofrecer a Dios un ramo de buenas obras
No debemos olvidarnos de Dios en el día de San Valentín. Aunque no podamos regalarle rosas físicas, Dios agradecería enormemente que le ofrezcamos un ramo espiritual de buenas acciones.
Leer sobre el verdadero San Valentín
A menudo, el propio San Valentín es olvidado en su propio día festivo. Dedica un tiempo a leer sobre él y a aprender más sobre este heroico mártir de la Iglesia primitiva. También es un día estupendo para aprender sobre los muchos mártires de nuestros tiempos.



